lunes, 15 de enero de 2018

Conmemoración del nacimiento de Martin Luther King Jr





Hoy se conmemora el 89 aniversario del nacimiento de Martin Luther King Jr., activista del movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos de América y firme defensor de la no violencia, la tolerancia y la desobediencia y resistencia pacíficas como herramientas para luchar contra la injusticia.
Ganador del premio Nobel de la Paz en 1964, Luther King fue una figura ejemplar que dio esperanza e inspiró al mundo entero al compartir sus ideas y sueños de un futuro mejor. Libertad, justicia, armonía, paz, fraternidad y tolerancia, son algunos de los valores por los que Luther King trabajó durante su vida y son valores que compartimos y defendemos.
Si quieres saber más sobre su figura y trayectoria puedes escuchar nuestro programa de radio "Días D" aquí.

viernes, 12 de enero de 2018

«El discurso del odio en las redes sociales es la antesala del delito»


La frase, se apresuró a indicar Miguel Ángel Aguilar, el fiscal pionero en la persecución de los delitos de odio en España, no es de su cosecha, «sino de Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, un verdadero pionero»

El magistrado Fernando Grande-Marlaska y el fiscal especial Miguel Ángel Aguilar advierten de que el 88% de los delitos de odio que se producen en España no se denuncian.




«La libertad de expresión no puede ser libertad de agresión». La frase, se apresuró a indicar Miguel Ángel Aguilar, el fiscal pionero en la persecución de los delitos de odio en España, no es de su cosecha, «sino de Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, un verdadero pionero». Suya o no, con ella resumió a la perfección la mesa del ciclo que protagonizó ayer en Valladolid el jefe del Servicio contra los Delitos de Odio de la Audiencia de Barcelona. Se explayó en su alegato para que las víctimas dejen de ser invisibles, y lo hizo mano a mano con el magistrado Fernando Grande-Marlaska, otro pionero en visibilizar y combatir este tipo de delitos a los que nadie llamaba por su nombre en España hasta 2009 y todavía no están como tales en la memoria colectiva. Y ello, a pesar de que la retuiteada imagen de la joven ecuatoriana pateada por un energúmeno en un tren de Barcelona dio la vuelta al mundo en 2007. Eso no solo fue una agresión. Fue un delito de odio. El primero con el que se estrenó la fiscalía especial.




De hecho, señaló Marlaska, se trata de una «patología social» que salpica distintos títulos del Código Penal español y está directamente relacionada con la vulneración de los principios constitucionales de igualdad y la no discriminación, pero que todavía los legisladores no le han otorgado lugar propio en el reproche penal, como sí ocurre, por el contrario, en la Unión Europea. A pesar de ello, el jurista reconoce que existe una preocupación creciente en España por este tipo de conductas que se construyen sobre los prejuicios y los estereotipos y que pueden acabar con la convivencia social. No fue necesario mencionar Cataluña, pero el auditorio lo tenía en mente.



«La mecha»



Como muestra de este nuevo interés para poner coto a estas actitudes que denigran a las personas, la comisión que él mismo preside en la que están representados todos los poderes públicos (desde la Administración de Justicia hasta cuatro ministerios y el Observatorio contra el Racismo y la Xenofobia) para avanzar en la prevención y educación que pongan freno a unos delitos en progresión ascendente que mucha gente desconoce, todavía, que lo son. «Hay personas que no saben que impedir el acceso a un establecimiento a una persona por el color de su piel es un delito», remachó el fiscal Aguilar.



Para Grande-Marlaska, la piedra de toque es el discurso de odio y su estrecha relación con el derecho de la libertad de expresión, «otro elemento pilar del Estado de Derecho, que no es oír aquello que nos gusta, sino aquello que nos incomoda o nos hiere en cierta medida y que tiene la frontera en los derechos de los demás», ese es el límite. «El discurso del odio es la mecha que enciende la posibilidad de que se convierta en delito», subrayó el magistrado. Aguilar subrayó que hay en las redes «verdaderos laboratorios para construir discursos de odio».



Desgraciadamente, a pesar de los intentos de prevención, en la población hay «un enorme desconocimiento sobre este tipo de hechos, unas cifras negras importantísimas» en las estadísticas, porque las víctimas raramente denuncian, muchas veces por desconfianza en las propias Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las autoridades en general. «Si eres negro o lesbiana y no tienes recursos, crees que tu denuncia no va a tener respuesta de las autoridades», indicó el juez en su afán de que se visibilice claramente el problema al que se enfrenta la Justicia para atajar este tipo de delitos. Y ello, a pesar de que «tenemos medios suficientes, como el Estatuto de la Víctima, donde se reflejan estas situaciones, y desde 2011, el Ministerio del Interior ha establecido unos parámetros para calificar este tipo de delitos y tabularlos, de manera que se pueda realizar una investigación y unos perfiles de víctimas y victimarios. Pero ello también exige, puntualizó el magistrado, «formación en las comisarías» y que, cuando los atestados lleguen a los juzgados y fiscalías, «todo el mundo pueda disponer de un mismo registro, que hoy en día no existe».



Destacó especialmente los pasos que se están dando contra la intolerancia y discriminación en los colegios y en los deportes aunque, reconoció, «todos somos conscientes de que queda mucho por hacer».



El fiscal Miguel Ángel Aguilar insistió en que es necesario que los tres poderes del Estado se impliquen para que afloren este tipo de casos y reivindicó que «remuevan los obstáculos para llegar a la igualdad, que no es un valor accesorio pues, como la justicia y la libertad, son los pilares del Estado de Derecho». La UE ya se lo planteó como acción de gobierno desde 2013, pero en España es mucho más lento.



No obstante, desde que se creó en 2009 el Servicio que dirige en Barcelona, se han preocupado de elaborar estadísticas, que no había porque, «para tener conciencia del problema hay que conocer las dimensiones; primero hay que llamar a las cosas por su nombre y luego poner cifras al sufrimiento».


En 2011 se hizo el primer protocolo estatal y una guía. Y ya se dispone de estadísticas aunque, subrayó el fiscal, «lo más importante que ocurre con estos delitos es que no se denuncian». De hecho, tirando de cifras, el 88% de los delitos de odio que se cometen en España (racismo, xenofobia, orientación sexual, principalmente), no se denuncian. ¿Por qué? «Porque no confían en nosotros, porque vienen de países donde la justicia no les protege, o porque son personas que duermen en cajeros, y es muy difícil que un extranjero que no tenga los papeles en regla vaya a comisaría porque teme la expulsión. O porque viven en pueblos». Y ocurre que, cuando se denuncia, se tienen dudas sobre la credibilidad de la víctima y se tiende a sobreseer el caso. Si hay sentencia, muchas veces es simplemente una pequeña multa, «después de una exposición pública bestial a la que está sometida la víctima». En España, el 88% de los casos no se denuncian, ni siquiera lo hacen los colectivos más concienciados y combativos, como el LGTB. Para el fiscal especial, «en estos casos en los que las víctimas son doblemente vulnerables, es la administración la que tiene que ir a la víctima, no al revés».

El ciclo, que continuará el próximo mes en Ávila, contará de nuevo con el patrocinio del Banco de Santander, los Registradores de Castilla y León y el bufete Negotia. Además de la colaboración del Tribunal Superior de Justicia, la Fiscalía, los colegios de abogados y procuradores y las universidades de Castilla y León.



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viernes, 29 de diciembre de 2017

Cuaderno de Análisis nº 61 “INTOLERANCIA Y EXTREMISMO VIOLENTO”



Desde hace años las instituciones europeas, la Unión Europea y el Consejo de Europa, e internacionales como la OSCE, la UNESCO y Naciones Unidas, vienen reaccionando a los brutales actos de terrorismo que son alimentados desde posiciones que identifican al extremismo violento como su causa inmediata. 

Los Estados participantes en las mismas han reafirmado su compromiso en prevenir, eliminar e investigar y enjuiciar los delitos de terrorismo y asociados con el extremismo violento insistiendo en que ni deben, ni pueden asociarse con ninguna raza, etnia, nacionalidad o religión.


Descargar Cuaderno de Análisis nº 61 AQUÍ



Todos los Cuadernos de Análisis anteriores se pueden encontrar en la web EducaTolerancia

viernes, 22 de diciembre de 2017

Aporofobia, el odio a los pobres que ya no esconde la RAE



El diccionario de la lengua española incorporó este miércoles 3.345 novedades y modificaciones, entre ellas «posverdad», «chusmear», «mariposear», «pasada», «buenismo» y «postureo». Revisa también la acepción de «sexo débil»


Aporofobia -que no aporafobia-: odio a los pobres; miedo, repugnancia u hostilidad ante el que no tiene recursos, ante el desamparado.



El pasado julio, cinco sintecho vinculados a la oenegé Arrels pusieron en marcha una campaña en Internet para que la RAE considerase la incorporación de la palabra aporofobia en su diccionario. Josep, Manuel, Davide, Joan y Antonio, que desde el 2010 batallan en Twitter para dar visibilidad a un colectivo no solo invisible, también repudiado, interpelaron a la institución cultural a través de la cuenta que gestionan colectivamente (@Placido_Mo), instando a los académicos a incluir en su glosario un término con 20 años ya de uso.



«Es un término de formación correcta, pero no lo recoge el diccionario de momento por su escasa presencia en textos», respondió educadamente la RAE. Pero acabaron haciéndoles caso. Su última revisión, que se hace efectiva este miércoles, incluye ya la propuesta.

No es la única, solo una de las 3.345 novedades -nuevas palabras, acepciones- y enmiendas -matizaciones en las definiciones- del diccionario de la real academia de la lengua española aprobadas por el pleno de esta institución la semana pasada. Desde ahora, nuestro repertorio lingüístico oficial recogerá neologismos como posverdad -«distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales»- o nuevas acepciones de términos, como el matiz despectivo y discriminatorio de la expresión sexo débil.



Otras nuevas incorporaciones son: acoso escolar, hummus, buenismo («actitud de quien ante los conflictos rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia»), cliquear («hacer clic, pulsar el botón del ratón informático, preferible a la palabra pinchar») y cliqueo, nota(«persona a la que le gusta llamar la atención o que tiene un comportamiento inconveniente»), saga, amusia («incapacidad de reconocer o reproducir tonos o ritmos musicales»), pasada («algo exagerado, extraordinario o fuera de lo normal»), chusmear («hablar con indiscreción o malicia de alguien o de sus asuntos»), audiolibro, vallenato, ataché (maletín para llevar documentos), pinqui («prenda femenina que cubre la planta, el talón y los dedos del pie y que se pone para proteger este del calzado») postureo («actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción»), bocas («bocazas») o mariposear (andar o vagar de un lugar a otro cambiando de objeto de interés o sin propósito establecido).



El «sexo débil» es «despectivo»


Hasta este mes, aquel que echase mano del diccionario para consultar sus dudas sobre la palabra sexo, no solo se encontraba acepciones como «condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas»; «conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo»; «órganos sexuales»; o «actividad sexual»; sino también con un apunte sobre las expresiones «sexo débil» y «sexo fuerte». «Conjunto de las mujeres», indicaba la RAE para definir la primera. La descripción, calificada como micromachismo por buena parte de los usuarios de este servicio, ha sido matizada este diciembre. La academia de la lengua especifica ya que «sexo débil» se utiliza «con intención despectiva o discriminatoria». «Jamás tendremos un diccionario políticamente correcto», ya que sería «destruirlo», recalca Darío Villanueva, director de la RAE, que explica que están trabajando en que sea el «más igualitario» hasta la fecha.

El diccionario ha revisado también la denominación de oficios como jueza, que se recogía hasta ahora como «mujer de juez», o embajadora, como «mujer de embajador», y ha incluido la adición de la forma acoso escolar, que se define como «el acoso en centros de enseñanzas que uno o varios alumnos ejercen sobre otro con el fin de denigrarlo y vejarlo ante los demás».



Hay también bajas en la biblia de la RAE. Algunas palabras obsoletas han desaparecido del diccionario, de tal forma que 20 vocablos en desuso han sido suprimidos de la versión digital. Un ejemplo: inceptor.


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